La lexicografía griega y el universo de los papiros, centro de las actividades del ILC en la Semana de la Ciencia de Madrid 2017

Con una visita guiada y varias sesiones de un taller, algunos investigadores del CCHS dieron a conocer las áreas de trabajo científico en las que están inmersos

El Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (ILC, CCHS-CSIC) fue uno de los institutos de investigación que abrieron sus puertas para la nueva edición de la Semana de la Ciencia de Madrid, la XVII. Por una parte, investigadores del Departamento de Estudios de Próximo Oriente Antiguo, diseñaron una actividad en la que se prestó atención a las fuentes papirológicas, desde un enfoque teórico-práctico. Por otra parte, también se dio la oportunidad de visitar la sala de Griego de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás a fin de mostrar el proceso de elaboración del 'Diccionario Griego-Español' y de dar a conocer el trabajo que parte del equipo del Departamento de Estudios Griegos y Latinos realiza en su día a día.

 

El arduo proceso de descifrar el significado oculto de los papiros

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La investigadora del ILC, Mª Jesús Albarrán Martínez, junto a su colaborador Sergio Carro Martín (Univ. Pompeu Fabra), abrieron un apasionante universo de los papiros. "¿En qué pensamos cuando oímos la palabra 'papiro'? ¿Dónde los podemos encontrar?", estas son algunas de las preguntas que se lanzaron al comienzo del taller 'Descubre el mundo de los papiros'. De tal manera, los asistentes pudieron aproximarse a la gran información que proporcionan los papirólogos sobre la vida de los egipcios. 

Los papiros más antiguos datan de 2.500 a.C, pertenecientes a la IV dinastía, y los más modernos pertenecen a los siglos XI-XII, tratándose de bulas papales. "Por tanto, no todos los papiros tienen dibujos, ni están escritos en jeroglíficos, porque se localizan en límites geográficos distintos y en diferentes límites cronológicos, entre los que destacan la época faraónica, la griega con Alejandro Magno, la romana con Cleopatra, la cristiana con los coptos y la árabe", explicó Mª Jesús Albarrán Martínez. 

Los papiros se elaboran con una caña muy flexible, la del ‘cyperus papyrus’, planta que se cultivaba en Egipto, básicamente. "Su fabricación es un proceso caro hasta que se transforma en soporte de escritura. La misión es crear una hoja lo más suave posible", destacó Sergio Carro Martín. De igual forma, los asistentes pudieron tocar uno de los papiros modernos que los investigadores habían elaborado. Además, conocieron también otros de los usos del papiro, entre los que resalta el trabajo de cestería, la elaboración de sandalias o máscaras. 

Pero, ¿de dónde vienen los papiros? Mª Jesús Albarrán explicó que son hallados en excavaciones arqueológicas, en las que no solo hay sarcófagos y momias. La investigadora destacó que también aparecen papiros y que no todos se conservan en perfecto estado, "ya que, generalmente, se encuentran rotos y fragmentados... La mayoría de las veces son documentos muy deteriorados". Sergio Carro Martín, por su parte, abordó los diferentes tipos de soportes que los investigadores estudian. Así, habló también del palimpsesto, del ostracon, del pergamino, de la madera, de las tabillas de cera, del lino o, incluso, de los huesos.

Mª Jesús Albarrán destacó los formatos más frecuentes en los que se pueden encontrar los papiros, que son los rollos, varias hojas unidas que forman una extensa lámina, y los códices, o libros manuscritos. Igualmente, ofreció un listado de las lenguas en las que se pueden encontrar escritos estos documentos: en jeroglífico, hierático, demótico, latín, griego, copto, hebreo, arameo, fenicio, persa y árabe. No obstante, matizó que también existían combinaciones de varias lenguas, esos papiros que se conservan son bilingües. 

Algunas de estas explicaciones fueron fundamentales para la realización de la parte práctica del taller. En distintos grupos, los participantes tuvieron que ponerse en la piel de un papirólogo que acude a un museo para estudiar una pieza. En diferentes grupos, tuvieron que rellenar una ficha de catalogación en la que había que completar datos de procedencia, periodo, autor, tipo de texto, lengua, formato, dimensiones o el estado de conservación. 

 

El ‘Diccionario Griego-Español', en la cima lexicográfica

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El ‘Diccionario Griego-Español’ es un proyecto que se lleva desarrollando desde mediados de los años 70 en el CSIC. Se trata de un diccionario de autoridades, es decir, todas las traducciones y acepciones están documentadas con citas de autores literarios y textos documentales (inscripciones y papiros) que abarcan, en este caso concreto, desde la época micénica y Homero hasta el siglo VI d.C. En la actualidad, se encuentra aproximadamente en el 40 por ciento de su recorrido y el séptimo fue el último de los volúmenes que se ha publicado.

El investigador Juan Rodríguez Somolinos presentó la forma de trabajar en la sala de Griego de la Biblioteca Tomás Navarro Tomás. Comentó que se había respetado este entorno de trabajo de forma separada a las grandes instalaciones de la biblioteca del CCHS debido al uso intensivo que se le da a los libros. Igualmente, describió las fases por las que se pasa para la elaboración de este diccionario, que son la documentación, la redacción, la revisión así como la maquetación y la publicación. Juan Rodríguez Somolinos hizo un repaso por la tipología de documentos en la que se apoyan para la elaboración de este diccionario y destacó que "el griego no es una lengua muerta. Con este proyecto se pretende ayudar al lector para que localice en cada caso la palabra más adecuada".

"Este diccionario es necesario porque el griego es la lengua de la cultura principal que existe. El mundo griego es enorme y ha dejado mucha huella", hizo hincapié Helena Rodríguez Somolinos. La investigadora del ILC habló también sobre alto nivel científico del proyecto, que considera a más de 4.000 autores, decenas de miles de papiros y ciento de miles de inscripciones. "Las dimensiones del diccionario son inmensas. Consecuentemente, es un  proyecto lento en el que el trabajo en equipo es fundamental", explicó Helena Rodríguez Somolinos.  Asimismo, puso en valor la importancia de la formalización de las normas de redacción y las limitaciones que genera la edición en papel del diccionario. De tal forma, enseñó a los asistentes algunos de los documentos físicos que emplean para la elaboración del diccionario. 

Gréta Kádas, investigadora del ILC, abordó el tema concreto de los diccionarios especiales, que se clasifican según distintos criterios como la época, el autor y el género literario, entre otros. Así, Kádas, mostró en qué consiste su trabajo, la elaboración de un diccionario científico basado en el género de la novela, que se verá reflejado en su tesis titulada 'El léxico de los fragmentos papiráceos de la novela griega' y "que tiene como particularidad que va a ser bilingüe, se traducirá también al inglés y se basa en un corpus de 42 papiros que abarcan cuatro siglos", según especificó la investigadora. Los asistentes recibieron parte de la documentación impresa con la que trabaja Gréta Kádas, papiros en los que estudia un subtipo de léxico especial. 

Sara Macías Otero se encargó de mostrar a los asistentes la versión en línea del 'Diccionario Griego-Español'. Macías subrayó las ventajas de esta versión y las distintas funcionalidades que ofrece, por lo que hizo hincapié en la importancia de la búsqueda inversa disponible en la red. La investigadora enseñó algunos los recursos que se encuentran en internet y que se usan para redactar cada uno de los artículos. Además, dio a conocer otros proyectos que persiguen elaborar diccionarios de griego. Así, explicó las características del 'Dicciogriego' y del 'Greek Lexicon Project', entre otros. "El 'Diccionario Griego-Español se puede considerar la punta de lanza del estudio lexicográfico del griego. Se trata de un proyecto muy especializado", afirmó Sara Macías Otero.